Método
Cómo entramos
Un orden fijo, porque el riesgo se resuelve primero y lo bonito al final. Cuatro fases, cada una con algo concreto que te llevas aunque no sigamos a la siguiente.
Diagnóstico
Entramos a tus datos y a tu operación real. Salimos con las tres decisiones que más margen mueven.
Te llevas
- Mapa de la operación: dónde entra el dinero, dónde se pierde y qué sistemas lo tocan.
- Las tres decisiones que más margen mueven, con la cifra que hoy no tienes para tomarlas.
- Propuesta de la primera pieza a construir, con alcance, semanas y precio cerrado.
Tu parte
Acceso a tus datos de ventas y a dos o tres personas de operación durante una semana.
Prototipo
Construimos primero la pieza más riesgosa y la ponemos frente a usuarios reales, no frente a un comité.
Te llevas
- La pieza más riesgosa funcionando con tus datos reales, no con datos de prueba.
- Sesiones con usuarios reales de tu equipo y lo que cambió después de cada una.
- Decisión explícita: seguimos, ajustamos o paramos. Sin costo hundido.
Tu parte
Un responsable de tu lado con autoridad para decidir y usuarios dispuestos a probar.
Integración
Lo conectamos con lo que ya usas: ERP, punto de venta, WhatsApp, hojas de cálculo, paquetería.
Te llevas
- Conexión con ERP, punto de venta, WhatsApp, hojas de cálculo o paquetería, según aplique.
- Migración de datos limpia y con dueño.
- Capacitación por rol y documentación que tu equipo sí va a leer.
Tu parte
Accesos a los sistemas y tiempo del equipo para las sesiones de adopción.
Operación
Monitoreo, reentrenamiento de modelos y una iteración nueva cada mes. Nos quedamos.
Te llevas
- Monitoreo de lo que construimos, con alertas cuando algo se sale de rango.
- Reentrenamiento de modelos con cada cierre de mes.
- Una iteración nueva cada mes, priorizada contra la métrica que acordamos.
Tu parte
Una junta mensual de treinta minutos para revisar cifras y decidir la siguiente iteración.
Por qué así y no de otra forma
Hay tres maneras comunes de contratar esto. Las conocemos porque hemos estado del otro lado de las tres.
Frente a una agencia de marketing
Tocamos la operación: inventario, rutas, CRM, caja. No solo la campaña que trae al cliente, sino lo que pasa cuando llega.
Frente a una consultora grande
Entregamos un prototipo funcionando en dos a tres semanas, no una presentación en tres meses. Se decide con la pieza en la mano.
Frente a un freelance
Entregamos el stack completo: datos, modelo, interfaz e integración. Y nos quedamos operándolo, que es donde se gana o se pierde.
Empecemos por el diagnóstico
Cuéntanos qué parte de la operación te está costando dinero. Respondemos en un día hábil y la primera llamada no cuesta.